El hecho de que una solería vaya ha pulirse una vez colocada y lechada, no quiere decir que  pueda colocarse y lecharse de cualquier forma. Esta era una práctica muy extendida entre los soladores hasta hace unos años, y aunque hoy afortunadamente y de forma general se realizan los trabajos de solado de una forma más correcta para su posterior pulido, aún seguimos encontrando desniveles y lechadas muy poco adecuados para garantizar un pulido sin defectos con un presupuesto razonable.

En cualquier caso, de los problemas que surgen a la hora de realizar los pulidos en solerías mal colocadas, le damos más detalles en el apartado de CUESTIONES que encontrará en la parte inferior izquierda de esta misma página.

      El caso es que la mejor forma de garantizarle a nuestros clientes las mejores terminaciones de los pulidos en solerías nuevas, además de una perfecta coordinación de ambos servicios y todo ello aplicable al presupuesto más ventajoso, pensamos que es hacernos los adjudicatarios de ambos servicios para una misma obra o reforma. Con esta premisa, nos propusimos hace años trabajar en el mayor porcentaje posible sobre superficies soladas por nosotros mismos.